Allí está la cosa, ¿y por qué no optar a un Taller de Empleo cuando buscamos trabajo?.
Montones de curriculums enviados por email, visitas a empresas a «puerta fría», webs de trabajo temporal, anuncios en periódicos… y si hay suerte, alguna entrevista personal y la mayor parte de las veces, allí queda la cosa.
El mercado laboral hace ya tiempo que está cambiando y pensar que un trabajo fijo y de por vida nos va a estar esperando a la vuelta de la esquina, no parece ser la mejor de las ideas. Formación continua, adquisición de nuevos conocimientos, ganas de cambiar de actividad laboral, buena preparación… son cosas que nos pueden echar una mano en nuestra búsqueda y posterior inserción laboral.
Por eso, un Taller de Empleo es una muy buena opción que cumple muchas de esas premisas. A los alumnos/trabajadores se les imparten conocimientos sobre una nueva actividad laboral, apoyada por las prácticas diarias. La formación se complementa con otras actividades transversales igualmente útiles. Y dependiendo de en dónde se desarrolle el taller, la movilidad está asegurada, obligándonos a salir de nuestra zona de confort.
La formación teórica lleva asociada una certificación profesional que nos servirá para poderla presentar allá donde vayamos y ampliar las posibilidades de una futura contratación.
Otra cosa de agradecer es que en el Taller no hay limitaciones en cuanto a la edad o la experiencia laboral, ambas cosas que nos hemos tenido que escuchar tantas veces, que o nos pasamos de edad o no llegamos a la experiencia necesaria para cubrir un puesto de trabajo. ¡Qué pena que no se valore el empuje de la juventud ni la experiencia de los que ya tenemos unos añitos!. En concreto, en nuestro Taller tenemos una horquilla de edad de al menos 35 años y una amplia variedad en cuanto a experiencias laborales. Todos hemos conseguido integrarnos de maravilla en pos de un proyecto común, la recuperación del patrimonio etnológico de Almudévar.
Bueno bueno, y no hay que dejar de lado que durante el tiempo que dura el Taller, que en nuestro caso es de un año, a los trabajadores/alumnos se les proporciona un sueldo con sus vacaciones incluidas.
No está nada mal, ¿verdad?. Pues ale, a tenerlo en cuenta para la próxima vez que busquemos trabajo o formación.

Magnífico punto de vista sobre la función de los talleres de Empleo. Pueden resultar reveladores, además de muy útiles, prácticos y beneficiosos.
Hay que «romper una lanza» por esta acción pública que además desarrolla siempre proyectos de mucho interés.
Sería ideal encontrar fórmulas similares de continuidad laboral, en las que estos valores que destacas siguieran muy presentes.